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Discussion at this year’s World Economic Forum is naturally centred on the global economic crisis: What went wrong? Who is to blame? How do we get out of it? And how long will it last? These are the questions everyone is asking. But the emphasis is supposed to be on what happens next – the theme for this year’s event being “Shaping the Post-Crisis World”. I am not alone in thinking that what we do not want to happen next is simply a return to ‘business as usual’. Many of us want to see a better world, a more caring world and a more just world.
Is this view shared by the government and business leaders here in Davos? They are, of course, preoccupied with clearing up the mess, but there is a refreshing humility in the air, a willingness to admit mistakes and a commitment to change.
In his welcome address, the founder of the Forum, Professor Klaus Schwab, said that the crisis was a wake-up call to encourage greater responsibility and accountability. He blamed the situation on greed and incompetence and said that although profit must be a major driver for businesses, it cannot be profit at any cost.
His comments were echoed by the President of the Swiss Confederation and Federal Councillor of Finance, Hans-Rudolf Merz, who said there was a need for a new focus on values and shared convictions.
Politicians, not surprisingly want to talk about what a great job they are doing in sorting out their own economies – and that’s pretty much what we got yesterday in the addresses from the Chinese premier Wen Jiabao and Russia’s Prime Minister Vladimir Putin. But they also had some interesting words on issues of more relevance to Caritas and its members, such as climate change, peace, fair trade, and aid to developing countries.
Wen Jiabao began by wishing us all a happy Chinese New Year, reminding us that this is the year of the ox – symbolising diligence, sacrifice and plenty. The first two, at least, are appropriate. He too highlighted the excessive pursuit of profit as a contributory cause of the economic crisis. He called for the development of a new world economic order, including more effective regulation, greater cooperation and fairer trading terms for developing countries. The crisis had exposed serious deficiencies in the governance structures of international financial institutions, he said. They should be reformed to provide for greater participation of developing countries. The international community should work to enhance poverty reduction processes and provide greater aid to developing countries.
The Chinese premier also said China was committed to combating climate change, had set mandatory targets for energy saving, and was pursuing policies for carbon capture and the reduction of CO2 emissions from coal-powered power plants.
Mr Putin said that he hoped that measures to bring economies out of recession would not include increased military spending. Although this was an easy short-term answer to provide jobs, it consumed valuable resources that could be used for more beneficial purposes, he said. He noted a growth in military aggression around the world, which he claimed highlighted the fact that the world’s international institutions were as ineffective in addressing conflict as they were in governing its financial systems. The world faced a plethora of complex problems that could only be resolved through honesty, integrity and industry.
These were themes taken up by speakers in a major session today entitled The Values Behind Market Capitalism. Nobody at Davos is suggesting that there is any alternative to capitalism, but many are saying that there needs to be a much greater emphasis on values.
Author and theologian Jim Wallis, who is CEO of the Christian organisation Sojourners, said the important question was how the economic crisis would change people as individuals. He said we are also facing a spiritual crisis that is not about financial regulation but about self-regulation. We had forgotten to bring virtue to bear on our decision-making.
Former British Prime Minister Tony Blair said that the international community needed to work for a more just world, addressing poverty in Africa as a priority. Globalisation had to be based on a sense of shared purpose and justice.
In a separate event, former US President Bill Clinton also called for greater development aid. He said he was really concerned that the efforts of richer nations to help the world’s poorest people should not be curtailed by the global recession. In particular, there was an urgent need for the development of healthcare facilities in Africa, as well as additional support for agricultural projects.
President Clinton expressed the fear that NGOs and the humanitarian community would be hard hit by the financial crisis, particularly in institutional funding. He suggested that they would have to rely more on the donations of individuals and that even people of modest means might be encouraged to give to humanitarian organisations.
I think the focus on values at Davos over the past two days has been encouraging. Panellists have spoken of the need to identify values that define our common humanity and can guide decisions that lead to the common good. The rhetoric has been inspiring; now we need to turn the words into action.
Davos – Blog – Capítulo 3
Los debates de este año, en el Foro Económico Mundial, se concentran naturalmente en la crisis económica internacional: ¿Qué es lo que no funcionó? ¿De quién es la culpa? ¿Cómo podemos salir de ella? ¿Y cuánto durará? Estas son las preguntas que plantean todos. Pero se supone que el mayor énfasis hay que ponerlo en lo que sucederá después y, por ello, el lema del foro de este año es “Definiendo el mundo de después de la crisis”. No soy la única que piensa que lo que no queremos es que “todo siga igual que antes”. Muchos de nosotros queremos ver un mundo mejor, un mundo más solidario y justo.
¿Esta perspectiva la comparten los líderes del mundo político y económico que están aquí en Davos? Es evidente que están preocupados, porque quieren solucionar el problema y se respire una refrescante humildad en el aire, una disponibilidad a admitir los errores y un compromiso para cambiar.
En su discurso de bienvenida, el fundador del Foro, el Profesor Klaus Schwab, afirmó que la crisis era como una llamada para que nos despertáramos, animándonos a un mayor competencia y responsabilidad. Él atribuyó la responsabilidad de esta situación a la avaricia y la incompetencia y, no obstante las ganancias representen el principal motor en el mundo de los negocios, no se puede seguir el lema de “ganancias a toda costa”.
De sus comentarios se hizo eco el Presidente de la Confederación Suiza y Canciller Federal de Finanzas, Hans-Rudolf Merz, que señaló la necesidad de un nuevo enfoque orientado a ciertos valores y convicciones compartidas.
No fue una sorpresa comprobar que los políticos querían hablar del arduo trabajo que implica intentar de arreglar sus propias economías. Y eso es, aproximadamente, lo que dijeron ayer en su discurso el Primer Ministro chino, Wen Jiabao, y el de Rusia, Vladimir Putin. Aunque también dirigieron palabras interesantes sobre asuntos de mayor relevancia para Caritas y sus miembros, como el cambio climático, la paz, el comercio justo y la ayuda a los países en vías de desarrollo.
Wen Jiabao comenzó deseando a todos un feliz Año Nuevo chino, recordándonos que éste es el año del buey – que simboliza la diligencia, el sacrificio y la abundancia. Por lo menos, los dos primeros símbolos son apropiados. Él también destacó la excesiva avaricia, por conseguir mayores ganancias, como una causa que ha contribuido a la crisis. Exigió el desarrollo de un nuevo orden económico mundial, que comprendiera reglas más eficaces, mayor cooperación y condiciones más justas para el comercio de los países en vías de desarrollo. La crisis ha evidenciado serias deficiencias estructurales, en la gobernanza de las instituciones financieras internacionales, señaló Jiabao. Habría que reformarlas, con el fin de que estipularan una mayor participación de los países en vías de desarrollo. La comunidad internacional debería trabajar para potenciar sistemas de reducción de la pobreza y facilitar mayor ayuda a los países en vías de desarrollo.
El Primer Ministro chino dijo también que su país se había comprometido a combatir el cambio climático, estipulando objetivos obligatorios para el ahorro de energía, y estaba siguiendo políticas para la reducción de las emisiones de CO2 en las empresas con energía derivada del carbón.
Por su parte, el Sr. Putin dijo que esperaba que entre las medidas estipuladas para sacar a las economías de la recesión no se incluyera el incremento en gastos militares. Aunque esa fuera una respuesta rápida y a corto plazo para fomentar el empleo, consumiría recursos valiosos que podrían ser utilizados en propósitos más beneficiosos. Él destacó que notaba un incremento en la agresión militar en todo el mundo y que, en su opinión, se debía al hecho que la instituciones internacionales mundiales eran tan poco eficaces en afrontar los conflictos, como lo eran en gobernar los sistemas financieros. El mundo debe hacer frente a una multitud de problemas complejos que sólo se podrían resolver con honradez, integridad y diligencia.
Estos eran los temas que trataron los ponentes en la principal sesión de hoy , titulada Los valores de fondo del mercado capitalista. Nadie en Davos sugiere que haya alternativas al capitalismo, pero muchos dicen que es necesario poner mayor énfasis en los valores.
El escritor y teólogo Jim Wallis, que es Director General de la organización cristiana Sojourners, dijo que la pregunta importante era saber de qué manera la crisis económica iba a cambiar a las personas, individualmente. Él indicó que también estamos atravesando una crisis espiritual, que no se refiere a la regulación en las finanzas, sino a la auto-regulación. Nos hemos olvidado de incluir a la virtud, para que supervise los procesos decisorios.
El ex Primer Ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, aseguró que la comunidad internacional necesita trabajar por un mundo más justo, afrontando el problema de la pobreza en África, como una gran prioridad. La globalización debe tener como bases unos propósitos y una justicia que sean compartidos.
En un acto diferente, el ex Presidente de EE.UU., Bill Clinton, también exigió una mayor ayuda al desarrollo. El confesó su preocupación porque temía que los esfuerzos de las naciones más ricas, para ayudar a las poblaciones más pobres, podrían ser restringidos a causa de la recesión mundial. Especialmente, era urgente la necesidad de desarrollar instalaciones de asistencia médica en África, así como ayuda adicional para proyectos agrícolas.
El Presidente Clinton manifestó el temor de que las ONG y la comunidad internacional sufrieran las peores consecuencias de la crisis financiera, especialmente en el ámbito de la financiación institucional. Él sugirió la necesidad de depender más de las donaciones individuales y que, incluso gente con modestos recursos, puede ser incentivada a hacer donaciones a las organizaciones humanitarias.
Yo creo que el enfoque en los valores, durante estas dos últimas jornadas en Davos, ha sido estimulante. Los expertos han hablado de la necesidad de indicar unos valores que definan nuestra común humanidad y puedan guiar nuestras decisiones, que lleven al bien común. La retórica fue estimulante, pero ahora es necesario convertir esas palabras en hechos.
Cette année, le débat au Forum économique mondial se concentre, bien sûr, sur la crise économique mondiale: Qu’est-ce qui n’a pas marché? A qui la faute? Comment s’en sortir? Et combien cela durera? Voilà les questions que tout le monde pose, mais on insiste surtout sur l’interrogatif : et maintenant, que se passe-t-il – le thème de cette année étant “Façonner le monde de l’après-crise ”. Je ne suis pas la seule à penser que ce que nous ne voulons pas maintenant, c’est un retour à la routine. Nous sommes nombreux à vouloir un monde meilleur, un monde plus humain, un monde plus juste.
Ce point de vue, est-il partagé par les représentants des gouvernements et les dirigeants d’entreprises ici à Davos? Ils se soucient évidemment de mettre de l’ordre dans ce chaos, mais il y a dans l’air une humilité réconfortante, une volonté de reconnaître les fautes et un engagement à changer.
Dans son discours de bienvenue, le fondateur du Forum, le Professeur Klaus Schwab, a dit que la crise était une sonnette d’alarme qui incitait à une plus grande responsabilité et à l’obligation de rendre des comptes. Il tient pour responsable de cette situation l’avidité et l’incompétence et affirme que même si le profit est un facteur important pour les entreprises, il ne peut pas l’être à tout prix.
Ses commentaires ont été repris par le Président de la Confédération suisse et par le Conseiller fédéral des finances, Hans-Rudolf Merz, qui a affirmé qu’il est nécessaire de se concentrer à nouveau sur les valeurs et les convictions communes.
Les hommes politiques veulent parler, ce qui n’est pas étonnant, du grand travail qu’ils font pour mettre de l’ordre dans leurs propres économies – et c’est à peu près ce que nous avons entendu hier dans les discours du Premier Ministre chinois Wen Jiabao et du Premier Ministre russe Vladimir Poutine. Mais ils ont aussi prononcé quelques propos intéressants sur des questions qui intéressent davantage Caritas et ses membres, c’est-à-dire les changements climatiques, la paix, le commerce juste et l’aide aux pays en développement.
Wen Jiabao a commencé en souhaitant à tous une Bonne Année chinoise, en nous rappelant que c’est l’année du bœuf, symbole de la diligence, du sacrifice et de l’abondance. Les deux premiers termes au moins sont appropriés. Il a lui aussi indiqué que la recherche excessive de profit est une des causes qui ont concouru à la crise économique. Il demande de créer un nouvel ordre économique du monde, notamment une régulation plus efficace, plus de coopération et des termes commerciaux plus justes pour les pays en voie de développement. La crise a révélé de graves manques dans les structures de gouvernance des institutions financières internationales, a-t-il expliqué. Celles-ci devraient être réformées afin d’accroître la participation des pays en voie de développement. La communauté internationale devrait renforcer les processus qui visent à réduire la pauvreté et à fournir plus d’aide aux pays en voie de développement.
Le Premier Ministre chinois a affirmé, lui aussi, que la Chine s’est engagée à faire face aux changements climatiques, qu’elle a établi des cibles obligatoires pour économiser l’énergie, et qu’elle mène des politiques pour la saisie de carbone et la réduction des émissions de CO2 des centrales électriques alimentées au charbon.
M. Poutine a affirmé qu’il espère que les mesures qui seront prises pour sortir les économies de la récession n’envisageront pas l’augmentation des dépenses militaires. Bien qu’il s’agisse d’une réponse à court terme facile pour créer des emplois, cette solution consomme des ressources précieuses qui pourraient être utilisées pour des buts plus bénéfiques, a-t-il expliqué. Il a remarqué une croissance des agressions militaires dans le monde, ce qui indique, selon lui, que, quand les institutions internationales s’occupent de conflits, elles ne sont pas aussi efficaces que quand elles gèrent leurs systèmes financiers. Le monde est confronté à une pléthore de problèmes complexes qui ne peuvent être résolus que par l’honnêteté, l’intégrité et la diligence.
Voilà donc les thèmes que les intervenants ont traité dans la session principale d’aujourd’hui, intitulée Les valeurs qui sous-tendent le capitalisme de marché. Personne à Davos propose la possibilité d’une solution autre que le capitalisme, mais nombreux sont ceux qui affirment qu’il est nécessaire de mettre davantage l’accent sur les valeurs.
L’auteur et théologien Jim Wallis, PDG de l’organisation chrétienne Sojourners, a affirmé que la question importante est de savoir comment la crise économique pourrait changer les personnes. Il a expliqué que nous vivons aussi une crise spirituelle qui ne relève pas de la régulation financière mais de l’autorégulation. Nous avons oublié de tenir compte de la vertu dans nos décisions.
L’ancien Premier Ministre Tony Blair a affirmé que la communauté internationale doit œuvrer pour un monde plus juste, en s’attaquant à la pauvreté en Afrique en priorité. La mondialisation doit se baser sur la poursuite d’un but commun et de la justice.
A une autre réunion, l’ancien Président des Etats-Unis Bill Clinton a demandé lui aussi d’augmenter l’aide au développement. Il s’est dit réellement préoccupé par le fait que les efforts des pays plus riches pour aider les plus démunis ne soient réduits à cause de la récession. En particulier, il faut avec urgence développer les services de soins de santé en Afrique et donner une aide supplémentaire aux projets agricoles.
Le Président Clinton a exprimé sa crainte que les ONG et la communauté humanitaire ne soient gravement touchées par la crise financière, en particulier en termes de financements institutionnels. Il a proposé qu’elles comptent plus sur les dons des particuliers et que même les personnes ayant des moyens modestes pourraient être encouragées à faire des dons aux organisations humanitaires.
Je pense qu’il est encourageant qu’on ait mis l’accent sur les valeurs au cours de ces deux journées à Davos. Les panélistes ont parlé du besoin d’identifier les valeurs qui définissent notre humanité commune et qui peuvent orienter les décisions vers le bien commun. La rhétorique a été stimulante, maintenant nous devons la traduire dans les faits.



Of one thing I am certain, the body is not the measure of healing – peace is the measure.